El presupuesto universitario se devaluó un 35% desde la asunción de Javier Milei y podría llegar al 45% a fin de año. El monto asignado es de 4,8 billones de pesos, frente a los 7,3 billones que las universidades consideran necesarios.
La Ley de Financiamiento Universitario, sancionada en 2025 y vetada por Milei, establece paritarias con el IPC como piso. Aunque el Congreso rechazó el veto, el Ejecutivo no cumplió. Cada mes de demora implica un ahorro de más de 100 millones de dólares, lo que fortalece el superávit fiscal en medio de la baja recaudación y los compromisos de deuda.
Expectativa por la firma
Si la Corte Suprema falla pronto, los salarios y presupuestos deberían recuperar los niveles previos al recorte, aunque no lo perdido en los últimos 31 meses. Por ahora, el acuerdo representa un alivio parcial y abre un nuevo capítulo en la disputa por el financiamiento universitario.