El dólar minorista cerró junio con una suba del 4,9%, alcanzando los $1500 en Banco Nación, su mayor valor en ocho meses. En paralelo, los tipos de cambio financieros avanzaron entre 4,7% y 6,1%, según la cotización tomada.
El movimiento borró las ganancias de quienes habían apostado por el carry trade, estrategia que consiste en invertir en instrumentos en pesos para obtener una tasa superior a la devaluación. “La estrategia más golpeada fue el carry trade… dejó un rojo de 2,5% en dólares, la primera pérdida mensual desde septiembre de 2025”, señaló un informe de GMA Capital.
Contexto y antecedentes
Durante el primer trimestre, el atractivo de las inversiones en pesos había impulsado la llegada de capitales extranjeros. Según PPI, las tenencias de deuda en moneda local en manos de no residentes pasaron de US$1992 millones a US$2964 millones.
El Gobierno de Javier Milei había promovido esta estrategia para aumentar la oferta de dólares en el mercado y contener la demanda. Sin embargo, la corrección cambiaria de junio revirtió parte de esos resultados.
Impacto en los inversores
La suba del dólar superó tanto la inflación como las tasas en pesos, evaporando dos meses de ganancias dolarizadas. Desde la consultora Outlier señalaron que la recomendación de cautela cambiaria se mantenía: “Ya veníamos sugiriendo reservar el carry para perfiles agresivos”.
El ajuste cambiario, esperado por los analistas, marca un punto de inflexión en la dinámica financiera del año y obliga a recalcular estrategias de inversión en un escenario de mayor volatilidad.