Migrantes que lograron llegar a Ceuta expresaron su decisión de permanecer allí. “Estamos decididos a quedarnos, tengamos hambre o no”, dijo Mohamed Hatri, de 23 años. Otro joven, Soufian, relató que entró nadando y sufrió agresiones durante el reparto de comida.
“¿Invasión? No. Eso es mentira. Toda la gente de Marruecos quiere subir, quiere un futuro bien, que no hay en Marruecos”, expresó.