La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) de Tucumán sumó un nuevo capítulo y volvió a poner el calendario partidario en el centro de la escena política.
A través de una presentación formal realizada este viernes 7 de agosto, el legislador provincial Agustín Romano Norri, en representación de un conjunto de afiliados, solicitó a los interventores partidarios que se adopten las medidas necesarias para que la elección de autoridades de la UCR se realice en forma conjunta con las elecciones internas destinadas a definir los candidatos a cargos públicos electivos provinciales de cara a 2027.
El planteo apunta directamente al cronograma establecido por la Intervención nacional, que fijó para el 20 de septiembre de 2026 la renovación de las autoridades partidarias, dentro del proceso de normalización institucional del radicalismo tucumano.
Romano Norri pretende ahora que esa convocatoria sea readecuada y que ambos procesos electorales se concentren en una misma jornada.
El artículo 97, la base del reclamoEl pedido no se limita a una cuestión política. Romano Norri fundamentó su presentación en la propia Carta Orgánica de la UCR y puso el foco en el artículo 97, que establece que “las elecciones de autoridades partidarias se realizarán, en lo posible, simultáneamente con la de candidatos a cargos públicos electivos”.
A criterio del legislador y de dirigentes del Movimiento Radical Tucumán, esa disposición establece un criterio claro para avanzar con la unificación de los comicios cuando las condiciones materiales y jurídicas lo permitan.
El planteo adquiere especial relevancia frente al proceso electoral de 2027, cuando el radicalismo deberá definir sus candidaturas para los distintos cargos electivos provinciales.
Un argumento de ahorro, pero con impacto políticoEn su presentación, Romano Norri sostiene que la unificación permitiría evitar la duplicación de gastos en infraestructura, impresión de boletas, logística y personal electoral.
También plantea que concentrar ambos procesos en una misma jornada facilitaría la organización partidaria y podría favorecer una mayor participación de los afiliados, al evitar dos convocatorias electorales en un período cercano.
Pero detrás del argumento de “economía, eficiencia y participación” aparece una discusión de mayor alcance: quiénes conducirán la UCR y bajo qué esquema llegará el partido a la definición de candidaturas para 2027.
La pelota quedó del lado de la IntervenciónEl escrito presentado por Romano Norri concluye con un pedido concreto para que la Intervención “adecúe la convocatoria oportunamente efectuada” y dicte las resoluciones necesarias para que ambos procesos puedan desarrollarse en una misma jornada electoral.
La pelota quedó ahora del lado de la Intervención. Deberá resolver si mantiene el 20 de septiembre como fecha para elegir autoridades partidarias o si acepta modificar el cronograma.
La discusión excede una cuestión de calendario: la fecha y el mecanismo para renovar la conducción de la UCR pueden terminar siendo determinantes para el armado radical de cara a 2027.