San Martín de Tucumán tenía todo servido para volver a festejar, pero terminó sufriendo otra decepción. El Santo ganaba 2-0 ante Deportivo Madryn en La Ciudadela, dominaba el partido y parecía encaminarse hacia una victoria necesaria. Sin embargo, el Aurinegro reaccionó en los últimos minutos y consiguió un 2-2 que profundizó el complicado presente del equipo tucumano.
Bruno Cabrera fue el gran protagonista del conjunto dirigido por Alejandro Orfila, al marcar los dos goles que le dieron a San Martín una ventaja que parecía decisiva. Pero la expulsión de Jorge Juárez, cuando el partido estaba 1-0, modificó el desarrollo del encuentro y obligó al Santo a replegarse más de lo previsto.
Deportivo Madryn aprovechó la superioridad numérica y fue en busca del descuento. A falta de pocos minutos, Corvalán apareció para marcar el 2-1 y devolverle la vida al conjunto visitante.
San Martín no logró sostener la ventaja. En el tramo final, Luis Silba, exdelantero del Ciruja, encontró el empate y dejó al equipo tucumano con una sensación de enorme frustración.
El 2-2 mantiene a San Martín lejos del objetivo. El Santo llegó a 32 puntos, quedó a tres unidades de Atlético Rafaela, que actualmente ocupa el último lugar de clasificación al reducido, y acumula cinco partidos consecutivos sin ganar.
Ahora, el equipo de Orfila tendrá que buscar la recuperación lejos de La Ciudadela: en la próxima fecha visitará a Chacarita.
Orfila: “El empate nos genera mucha bronca”
Tras el partido, Alejandro Orfila analizó el desenlace y rechazó la idea de que su equipo haya decidido meterse demasiado atrás.
“No siento que metimos el equipo atrás. En el segundo tramo del segundo tiempo, ellos con centros nos complicaron. El rival fue el que nos impulsó a nosotros más atrás”, explicó el entrenador.
Orfila reconoció la frustración por haber dejado escapar una victoria que parecía encaminada.
“El empate nos genera mucha bronca, sensaciones que no son las mejores porque el equipo siempre propone y trata de superar a los rivales, pero siempre algún detalle nos pasa que nos lleva a perder puntos”, sostuvo.
Sobre el desarrollo del encuentro, el técnico consideró que San Martín había sido ampliamente superior durante la primera etapa y remarcó el impacto que tuvo la expulsión.
“Fuimos superiores al rival en el primer tiempo ampliamente. Después, siempre una expulsión en el fútbol argentino cambia rotundamente el trámite del partido”, señaló.
Y agregó: “Sabíamos que nos iban a tirar pelotazos de todos lados. El rival no es que nos superó tácticamente, nos tiraban centros de cualquier lado y ellos son fuertes en eso. Desgraciadamente esa situación nos llevó al empate, que para nosotros es un sabor totalmente amargo”.
San Martín volvió a dejar escapar puntos cuando parecía tener el triunfo en sus manos. La reacción tendrá que llegar rápido si pretende volver a meterse en la pelea por el reducido.