El parto se realizó por cesárea de urgencia entre las 11:00 y las 11:30. Alrededor de las 13:00, el área de Neonatología entregó al bebé vestido con ropa rosa y con aritos colocados por la pediatra. Minutos después, al cambiarle el primer pañal, los padres descubrieron que era un niño.
Ante la falta de explicaciones, el padre radicó una denuncia en la comisaría local. De inmediato intervino la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Gerardo Salas y el auxiliar fiscal Juan José Ibáñez.
Testimonios médicos
La fiscalía tomó declaración a las dos cirujanas ginecológicas que participaron en la cesárea, al personal de identificación y a la enfermera de Neonatología. Según los testimonios, la urgencia del procedimiento y el estado delicado del recién nacido exigieron un accionar rápido, lo que derivó en que no se advirtiera el sexo en el momento de la extracción.
Posteriormente, el personal de identificación informó a los padres que, pese a las ecografías previas, el bebé era un varón.
Pruebas de ADN
Ese mismo día nacieron otros cuatro bebés en el hospital. Para despejar cualquier duda, la fiscalía ordenó pericias de ADN a los cinco recién nacidos. El Laboratorio de Genética del ECIF instruyó la toma de muestras bajo cadena de custodia policial. Las madres de los otros bebés accedieron voluntariamente a los análisis.
Investigación en curso
Fuentes judiciales confirmaron que no hay personas aprehendidas ni imputadas. El caso permanece en etapa de recolección de testimonios y a la espera de los resultados del ECIF, que serán determinantes para el cierre de la investigación.