Los hermanos fueron secuestrados en una vivienda de San Cayetano, Tucumán, tras el secuestro de su madre, Rosario del Carmen Ramos, militante del PRT-ERP, quien permanece desaparecida. Marcos fue apropiado y registrado falsamente como hijo de Víctor Lucio Sánchez, alias “Pecho i Tabla”, agente civil de inteligencia vinculado al Destacamento 142.
Elías, en cambio, logró escapar y en 1999 relató su historia ante la CONADI. Su testimonio fue clave para reconstruir el caso.
Alegatos y significación histórica
El fiscal Camuña destacó: “Nadie hubiera pensado que se produciría el reencuentro entre dos hermanos separados hace más de 40 años, con la recuperación de identidad de Marcos y ahora con el enjuiciamiento de uno de los responsables”.
La auxiliar fiscal García Salemi sostuvo que Marcos pudo haber pasado por el centro clandestino Arsenal Miguel de Azcuénaga, siendo utilizado como instrumento de presión contra su madre.
Restitución de identidad
En junio de 2026, el Banco Nacional de Datos Genéticos confirmó la identidad paterna de Marcos, vinculándolo con Pastor Dante Campos, completando así la reconstrucción de su identidad biológica. Ya en 2018 se había establecido su vínculo materno con Rosario Ramos.
Tras casi 50 años, Marcos Eduardo Ramos logró reencontrarse con su familia biológica, convirtiéndose en el nieto recuperado N.º 128.