Según reveló el fiscal, Sosa dejó una carta en la que reconoció haber suministrado un cóctel de pastillas a su hijo para dormirlo y luego estrangularlo. “Mi hijo no sufrió, yo me despedí, lo más importante que hay en mi vida es mi hijo y he tenido que hacer esto. Le di todas las pastillas, él se durmió, no sintió nada”, habría escrito.
El hombre se quitó la vida inmediatamente después. La carta constituye ahora una pieza clave para comprender el contexto de la decisión.
Antecedentes judiciales y familiares
Sosa había estado detenido en Córdoba en una causa vinculada con drogas. Su pareja gestionó que cumpliera arresto domiciliario en Tucumán para hacerse cargo del niño, diagnosticado con autismo. Tras la separación, el menor quedó bajo su cuidado. La Justicia Federal cordobesa había requerido nuevamente su presencia en el proceso, situación que, según los investigadores, influyó en la tragedia: el padre temía que su hijo quedara sin alguien que lo cuidara si debía regresar a prisión.
El hallazgo
El caso fue descubierto en la mañana, cuando familiares ingresaron al domicilio y encontraron los cuerpos. La Policía y peritos trabajan en el lugar para reconstruir las últimas horas de las víctimas y determinar con precisión cómo se desencadenaron las muertes.
Investigación en curso
Por el momento no hay información concluyente sobre antecedentes de salud mental o consumos problemáticos por parte de Sosa. La fiscalía analiza estos aspectos junto con los antecedentes judiciales y familiares. La carta hallada, sumada a las pruebas recolectadas, forma parte del complejo rompecabezas que la Justicia intenta esclarecer.