El Fondo Monetario Internacional (FMI) readecuó a la baja sus proyecciones sobre el desempeño macroeconómico de la Argentina en la actualización de su informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO). Durante la asamblea anual conjunta con el Banco Mundial en Tailandia, el organismo financiero recortó en 1,4 puntos porcentuales la estimación de expansión del PBI para 2026, fijándola en un 2,1%, al tiempo que elevó la previsión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) al 32,5% promedio anual.
El deterioro de los indicadores locales también se trasladó a las previsiones de mediano plazo. Para 2027, la entidad reajustó la proyección de crecimiento económico de 4% a 3,5% y advirtió que la desaceleración inflacionaria será más lenta de lo previsto, ubicando el índice en un 21,2% (5,5 puntos por encima del cálculo previo). Desde el Departamento de Investigación del FMI explicaron que la corrección responde a la moderación del consumo interno, la firmeza de las condiciones financieras y el impacto del proceso de reconversión económica que atraviesa el país, aunque anticiparon una leve mejora en la inversión y en la balanza comercial hacia el cierre del año.
El informe ubica la performance argentina por debajo del promedio previsto para América Latina (2,3%) e incluye un incremento en las estimaciones de desempleo, que alcanzaría el 7,6% este año. A nivel global, el FMI mantuvo la proyección de crecimiento mundial en 3,1%, alertando sobre un escenario internacional fragmentado, donde las tensiones geopolíticas y los vaivenes en los precios de la energía continuarán presionando la inflación global.