La actividad también puso el acento en la importancia de escuchar a las vecinas, conocer sus dificultades y llevar sus demandas a los ámbitos de decisión. En ese sentido, se planteó la necesidad de sostener una presencia territorial que permita acompañar a las mujeres y atender las problemáticas de cada sector de la ciudad.
Uno de los ejes señalados fue la situación de las mujeres de la periferia, que enfrentan dificultades vinculadas con el acceso a servicios, seguridad, salud, educación, trabajo y oportunidades. La propuesta es que sus necesidades tengan un lugar prioritario en la agenda pública.
El planteo apunta a que el reconocimiento a las madres no quede limitado a una celebración, sino que se traduzca en respuestas concretas para mejorar la vida cotidiana de las familias y reducir las desigualdades entre los barrios.