La estrategia judicial de la familia Kirchner sumó una definición central en la antesala del comienzo del juicio oral por la causa "Los Sauces". Las defensas técnicas de Cristina Fernández de Kirchner y de su hijo, Máximo Kirchner, solicitaron formalmente ante el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) la autorización para no asistir de manera presencial a las audiencias en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, donde están imputados por los delitos de asociación ilícita y lavado de dinero.
El planteo ingresó mientras las partes aguardan una resolución de la Cámara Federal de Casación Penal, la cual debe expedirse sobre el pedido de la fiscalía para unificar esta investigación con el expediente Hotesur. Pese a los cuestionamientos y recursos pendientes, el TOF 5 ratificó por el momento el inicio del proceso para este viernes a las 10:00 horas bajo una modalidad de juzgamiento presencial, estableciendo un cronograma de tres audiencias semanales con reglas que exigen la comparecencia física de los acusados durante sus declaraciones indagatorias.
La causa investiga presuntas maniobras de retorno de fondos de la obra pública a través del alquiler de inmuebles pertenecientes a la firma inmobiliaria familiar Los Sauces S.A. Según la hipótesis fiscal, cerca del 88% de la facturación registrada entre 2009 y 2016 provino de contratos celebrados con empresas de los empresarios Lázaro Báez y Cristóbal López. El proceso representará el primer juicio oral que afrontará Máximo Kirchner como imputado, mientras que para la exmandataria se tratará del tercer debate en la fuero penal federal.