Este lunes se conocerá la sentencia en el juicio contra Diego Zerda, de 33 años, acusado de instigación al suicidio de Karla Robles, de 27, y de amenazas simples contra el hermano de la víctima. El proceso ingresó en su etapa final el viernes pasado, cuando se desarrollaron los alegatos de cierre de las partes.
Durante su exposición, el fiscal de la Unidad Especializada de Homicidios I, Pedro Gallo, acompañado por las investigadoras Carolina Brito Ledesma y Paula Ponce, ratificó el pedido de seis años de prisión para el imputado. La acusación se apoyó, principalmente, en la existencia de dolo directo y en el vínculo causal entre la conducta atribuida a Zerda y el desenlace fatal.
Según la Fiscalía, durante la madrugada del 24 de octubre de 2025, el acusado habría hostigado a Karla durante aproximadamente dos horas, apelando a aspectos que afectaban su autoestima, mencionando supuestas brujerías y generando preocupación por la seguridad de su familia. Para el fiscal, esos elementos habrían profundizado la situación de vulnerabilidad emocional de la joven.
En su alegato, Gallo sostuvo que el hostigamiento se produjo durante la noche, en un horario en el que Karla tenía pocas posibilidades de recurrir a otras personas. También remarcó la prolongación del sufrimiento y el contexto de violencia de género que, de acuerdo con la acusación, habría atravesado la relación.
El fiscal señaló, además, que Zerda habría continuado con las agresiones verbales pese a que la joven le manifestaba que la estaba instigando al suicidio. A esto se sumó una amenaza de muerte dirigida al hermano de Karla y a su familia, mediante un mensaje de audio enviado por WhatsApp después del fallecimiento.
Otro de los puntos destacados por la acusación fue la presunta eliminación de mensajes y el formateo del teléfono celular del imputado, acciones que, según la Fiscalía, habrían estado orientadas a evitar que el hecho pudiera esclarecerse.
Gallo también hizo hincapié en el impacto de la muerte de la joven, quien a los 27 años estaba próxima a recibirse de fonoaudióloga y sostenía emprendimientos de venta de ropa y manicura desde su casa.
A lo largo de las nueve jornadas del debate declararon policías que intervinieron en la escena y peritos de informática forense del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Los especialistas expusieron los resultados de los análisis realizados sobre tres teléfonos celulares secuestrados durante la investigación.
El tribunal también examinó registros fílmicos y capturas de pantalla incorporadas como elementos probatorios. El análisis de las comunicaciones digitales tuvo relevancia para reconstruir los acontecimientos previos al fallecimiento de Karla y las amenazas que, según la acusación, recibió su hermano.