Belski remarcó que la libertad de expresión comprende la posibilidad de investigar, cuestionar al poder y difundir información que resulte incómoda para las autoridades sin temor a represalias.
En ese sentido, señaló que el Presidente tiene la obligación de respetar ese derecho, incluso frente a las críticas, y advirtió que los mensajes oficiales dirigidos a intimidar a comunicadores pueden repercutir sobre el conjunto de la sociedad.
Entre los fundamentos de su presentación, Amnistía Internacional citó el último informe del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que contabilizó 278 ataques contra la prensa durante 2025. De acuerdo con esos datos, la cifra representó un incremento del 55% respecto de 2024.
La organización también señaló que el relevamiento atribuyó al propio Milei la autoría de 119 de esos ataques.