Además de los empresarios, están bajo la lupa cuatro firmas del grupo —Laboratorios Esme, Bleu Tel, Corporación Gulfos y Grupo Núcleo— y se investiga si hubo pagos de comisiones indebidas a funcionarios argentinos y venezolanos. La causa también incluye reportes de operaciones sospechosas enviados por bancos locales a la Unidad de Información Financiera (UIF) y una pelea interna entre los hermanos Levy que dejó constancia escrita de presuntas coimas.
Con este fallo, el expediente vuelve a manos del juez Aguinsky, quien deberá avanzar en la reconstrucción de una presunta trama de corrupción bilateral, con implicancias políticas, financieras y diplomáticas. La investigación, iniciada en 2016, se convierte nuevamente en uno de los casos más sensibles sobre los vínculos comerciales entre Argentina y el régimen chavista.