La encuesta también revela que el 67,4% de los argentinos cree que los datos de inflación publicados por el INDEC no reflejan el aumento real del costo de vida, lo que refuerza la sensación de desconexión entre los indicadores oficiales y la experiencia cotidiana.
Las principales preocupaciones ciudadanas se concentran en la economía (28,5%), la corrupción (22,3%), el desempleo (16%) y la inseguridad (12,6%). Sin embargo, el orden de prioridades varía según la orientación política: mientras los votantes de Javier Milei señalan la corrupción como principal problema, los de Sergio Massa priorizan la inflación y el empleo.
Además, el 67,8% de los encuestados considera que las políticas económicas del Gobierno benefician principalmente a la clase alta, lo que alimenta una lectura crítica sobre la distribución de costos y oportunidades en el país.
Este diagnóstico social plantea desafíos urgentes para la agenda pública: recuperar la confianza, reducir la desigualdad y construir políticas que respondan a las percepciones reales de la ciudadanía.