En Villa Quinteros, departamento Monteros, vecinos registraron una formación nubosa descendente con apariencia de embudo. Aunque no se confirmó la presencia de un tornado, el fenómeno generó preocupación por la violencia del frente de tormenta.
En Río Seco se reportaron lluvias abundantes, ráfagas persistentes y anegamientos en distintos sectores, lo que complicó la circulación y afectó momentáneamente a los vecinos. La inestabilidad también se extendió hacia el oeste tucumano, con densas nubes de tormenta en zonas como La Calera y El Chirimayo, en el departamento Chicligasta.
La provincia atraviesa un escenario de altas temperaturas y elevada humedad, condiciones que favorecen el desarrollo de tormentas. Tucumán permanece bajo alerta meteorológica, con pronóstico de nuevos eventos hacia la noche, lo que exige precaución y seguimiento de los reportes oficiales.