En enero, la compañía había solicitado un procedimiento preventivo de crisis, que no fue homologado y venció el 31 de ese mes. En esa instancia, la firma argumentó que no podía afrontar salarios y propuso abonar $500.000 por empleado.
Este viernes, un grupo de empleados realizó una asamblea frente a la planta de Trenel para definir medidas de protesta. “Somos 79 familias de Trenel y, en un pueblo de 7 mil habitantes, es mucho”, señalaron, reclamando el pago de indemnizaciones que, según denunciaron, debían haberse abonado el miércoles.
Los ex empleados cuestionaron la falta de información oficial y apuntaron tanto contra la empresa como contra el gremio. “Nadie nos ha respondido nada. La gente de mantenimiento está trabajando, recursos humanos sigue activo, salió un camión con menudencias. Nos dicen que están en crisis, pero siguen operando”, expresaron.
También remarcaron que no recibieron acompañamiento sindical: “El gremio no se presentó en ningún momento para acompañar el conflicto”, denunciaron.
La crisis del frigorífico impacta de lleno en la economía local y deja a casi 200 familias sin ingresos, en un escenario que refleja la fragilidad del sector productivo en la provincia.