El Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio y Garages anunció que participará del paro general de 24 horas convocado por la CGT contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La protesta coincidirá con el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados y, tal como definió la central obrera, se realizará sin movilización.
El secretario general adjunto del gremio, Carlos Acuña (h), explicó que la decisión responde a la preocupación por el impacto de la iniciativa oficial en las condiciones laborales del sector. “La reforma plantea una lógica de flexibilización que puede afectar el empleo formal y alterar parámetros establecidos por los convenios del rubro”, advirtió.
El sindicato señaló que el sistema laboral en estaciones de servicio se rige por convenios colectivos que contemplan turnos rotativos, jornadas nocturnas y trabajo en fines de semana, por lo que cualquier modificación normativa podría incidir en salarios, descansos y condiciones de trabajo.
Entre los puntos objetados figuran:
La implementación del “banco de horas”, que podría reorganizar la jornada laboral en perjuicio de la previsibilidad.
Cambios en el derecho a huelga.
Variaciones en los regímenes de licencias por enfermedad o accidentes no laborales.
Un esquema de financiamiento del despido sin causa, que habilitaría su pago en cuotas.
Acuña no descartó recurrir a la Justicia si el texto final mantiene disposiciones que, según el gremio, vulneren derechos colectivos e individuales.
La adhesión del sindicato abre la posibilidad de cierres parciales o reducción de turnos en estaciones de servicio durante la jornada de paro. El alcance dependerá del nivel de acatamiento en cada jurisdicción y de las decisiones de las seccionales provinciales.
La CGT continúa definiendo detalles de la medida, en un contexto de fuerte rechazo gremial a la reforma laboral que el Gobierno busca aprobar en el Congreso.