El gendarme Nahuel Gallo, liberado este domingo luego de permanecer 448 días detenido en la cárcel El Rodeo 1 de Venezuela, brindó su primera conferencia de prensa en el edificio Centinela. Acompañado por la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, la senadora nacional Patricia Bullrich, el canciller Pablo Quirno y el jefe de la Gendarmería Nacional, Claudio Brilloni, relató la experiencia vivida durante su encarcelamiento.
“El Rodeo 1 no es muy bueno, es un lugar de muchísima tortura psicológica y no muy grata para contar en estos momentos. Solamente con pensarlo titubeo”, expresó Gallo, quien aseguró que su hijo fue el sostén que le permitió resistir. “Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte”, agregó.
El gendarme señaló que aún permanecen 24 extranjeros detenidos en esa prisión y pidió que las organizaciones internacionales no los olviden: “No podemos mirar para otro lado. Venezuela está en una supuesta transición, pero los presos políticos esperan ser liberados”.
Desde su llegada al país, Gallo permanece en el complejo Centinela, donde se le realizan estudios médicos y psicológicos. “Esta es mi casa, me siento parte. He defendido a esta institución y a mi bandera. Estoy muy feliz de estar de nuevo en mi patria”, afirmó.
La primera imagen pública de su regreso lo mostró en el aeropuerto con su hijo en brazos, recibido por su esposa María Alexandra Gómez, su madre Griselda Heredia y funcionarios nacionales.
El presidente Javier Milei tiene previsto recibirlo en los próximos días, una vez que finalice el protocolo de exámenes médicos. Según fuentes oficiales, el mandatario planea otorgarle una condecoración especial en reconocimiento a su resistencia durante más de un año de detención en Venezuela.
El caso de Nahuel Gallo se convirtió en símbolo de las tensiones diplomáticas y de las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos en cárceles venezolanas, mientras el gendarme inicia ahora un proceso de reinserción y recuperación junto a su familia.