La designación de los veedores queda ahora en manos del Ministerio de Justicia. Si se concreta, comenzará una etapa de inspección que podría extenderse durante meses y derivar en nuevas medidas, desde requerimientos adicionales hasta sanciones en caso de comprobarse irregularidades.
La disputa abre un capítulo de tensión entre la AFA y el organismo de control, en un momento clave para la transparencia institucional del fútbol argentino.