El consumo de huevos en Tucumán ha alcanzado niveles históricos en este 2026, consolidando una tendencia que posiciona a la Argentina como líder mundial en este rubro. Actualmente, cada tucumano consume en promedio más de un huevo por día, un fenómeno que los especialistas atribuyen a la versatilidad del producto, su accesibilidad económica frente a otras proteínas como la carne y el aval de los profesionales de la salud, quienes han desestimado antiguas restricciones sobre su ingesta.
A nivel productivo, las granjas locales logran cubrir el 60% de la demanda interna, mientras que el resto llega desde otras regiones del país para garantizar un abastecimiento pleno. Una de las grandes ventajas competitivas en la provincia es la frescura del producto, ya que la cercanía entre los centros de producción y los puntos de venta permite que el huevo llegue al consumidor final en menos de 24 horas, manteniendo procesos tradicionales con menor carga de insumos industriales.
Sin embargo, el éxito del consumo contrasta con la complejidad técnica y financiera de la actividad. La producción avícola exige una gestión rigurosa debido a que el alimento de las aves representa el 70% de los costos totales y está sujeto a precios internacionales. A esto se suma el desafío de la infraestructura y la genética, factores que requieren una organización financiera sólida para quienes deciden ingresar al negocio.
En el plano sanitario, la vigilancia se mantiene en niveles máximos debido a brotes de influenza aviar en provincias del noreste como Chaco y Formosa. A pesar de estos casos regionales vinculados a aves migratorias, Tucumán no registra detecciones en lo que va del año. Las autoridades sanitarias y los productores locales trabajan de manera coordinada reforzando los controles de bioseguridad y la habilitación de granjas para asegurar que la producción continúe siendo segura para la población.