El escenario es aún más alarmante si se observan los datos: más del 60% de los estudiantes afirma haber sufrido algún tipo de agresión en el ámbito escolar y cerca del 70% conoce casos de bullying. Estas cifras reflejan un clima de convivencia deteriorado que impacta directamente en la salud mental y el desarrollo integral de niños y adolescentes. “No estamos hablando de hechos aislados, estamos frente a una situación que se repite y que requiere una respuesta urgente del Estado”, remarcó.
Frente a este contexto, el proyecto plantea incorporar una figura específica dentro de las instituciones educativas, enfocada en la prevención, la observación y la detección temprana de situaciones de riesgo. Su presencia estaría especialmente orientada a momentos críticos como el ingreso, los recreos y la salida de los alumnos. “La prevención tiene que estar donde ocurren los conflictos, no después”, señaló el concejal.
“El sistema educativo hoy le exige al docente funciones que exceden lo pedagógico. Este proyecto no viene a reemplazar a nadie, sino a sumar herramientas concretas para cuidar a nuestros chicos”, sostuvo Ale al presentar la propuesta.
Según el texto, el Agente de Prevención Escolar actuaría como personal auxiliar de apoyo institucional. Su rol estaría centrado en acompañar a los estudiantes, observar dinámicas de riesgo y comunicar de manera inmediata cualquier situación conflictiva a las autoridades correspondientes, sin intervenir en aspectos disciplinarios ni pedagógicos. “El agente va a estar presente en los momentos donde más conflictos se generan, con una mirada preventiva y de acompañamiento”, explicó.
El objetivo es claro: avanzar hacia entornos educativos más seguros, mejorar la convivencia escolar y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo integral de los alumnos. “Necesitamos recuperar la escuela como un espacio seguro, donde aprender no sea convivir con el miedo”, agregó.
“La discusión no puede seguir siendo si el problema existe o no. El problema ya está dentro de las escuelas. Ahora la responsabilidad es actuar”, concluyó el concejal.
La iniciativa abre un debate inevitable sobre el rol del Estado frente a la crisis de convivencia en las escuelas y deja planteada una pregunta urgente: si la violencia ya está instalada, ¿qué medidas concretas se están tomando para prevenirla?.