El subsecretario de Salud, Marcelo Montoya, brindó un panorama actualizado sobre la situación epidemiológica en la provincia, tras la confirmación de 231 casos de chikungunya en la última semana, de los cuales un tercio permanece activo. “Se encuentran en sus domicilios, con tratamiento y seguimiento a cargo de agentes sanitarios, equipos de salud y mediante el hospital virtual”, aseguró.
Operativos territoriales
Montoya informó que ya se realizaron más de 450 operativos casa por casa, con visitas a cerca de 13 mil domicilios. En el 8% de ellos se detectó presencia de larvas del mosquito vector, lo que motivó acciones inmediatas de eliminación de criaderos y fumigación. El funcionario destacó que el 80% de los casos fueron identificados en terreno, en pacientes que no podían acudir a la consulta por la intensidad de los síntomas.
Síntomas y población afectada
El chikungunya se manifiesta con fiebre, dolor articular intenso, cefalea y, en algunos casos, náuseas. “El dolor articular en muchos casos resulta incapacitante”, explicó Montoya, señalando que la mayoría de los afectados son adultos, donde los síntomas suelen presentarse con mayor severidad.
Contexto regional
La presión epidemiológica es alta en el norte del país. En Salta se confirmaron más de 800 casos en tres departamentos y un fallecimiento asociado a complicaciones respiratorias. En Tucumán, en cambio, Montoya subrayó que la situación está bajo control y recordó que la provincia lleva más de 300 días sin casos de dengue, aunque la vigilancia continúa activa.
Prevención y próximos pasos
El subsecretario advirtió que el descenso de temperaturas incrementará la circulación de virus respiratorios y pidió mantener las medidas de prevención: eliminar recipientes que acumulen agua y consultar al médico ante la aparición de síntomas.
La estrategia oficial apunta a contener la propagación del chikungunya con operativos intensivos y garantizar atención inmediata para los pacientes, en un escenario regional de alta circulación del virus.