Tucumán ya no es solo un punto de tránsito en el circuito del narcotráfico. Al menos tres causas recientes abiertas en la Justicia Federal de Salta revelan que las organizaciones criminales modificaron sus rutas y utilizan el sur salteño y el límite tripartito con Tucumán y Santiago del Estero para ingresar droga, esquivando el cerco de seguridad en la frontera con Bolivia.
El fiscal federal de Salta, Ricardo Toranzos, explicó que “el blindaje fronterizo obligó a los cárteles a modificar su logística, apelando al descontrol del espacio aéreo”. Según el funcionario, vuelos clandestinos aterrizan o realizan bombardeos de estupefacientes en zonas alejadas. Una vez en tierra, los cargamentos necesitan un lugar seguro para ocultarse temporalmente y Tucumán aparece como el sitio ideal para ese “enfriamiento” antes de la distribución.
Las estadísticas del NOA confirman el cambio de tendencia. En el primer cuatrimestre de 2026, el volumen total de droga incautada cayó un 32% respecto al mismo período del año anterior, pero el decomiso de marihuana casi se duplicó, señal de producción local. En paralelo, la cocaína disminuyó en las fronteras, aunque aumentó su hallazgo en tránsito por rutas tucumanas y santiagueñas.
Los expedientes también exponen la sofisticación operativa. Una investigación conjunta entre Salta y Santa Fe desbarató a una organización que compraba vehículos en una concesionaria tucumana, modificaba los tanques de nafta y contrataba “mulas” por entre 300 y 500 dólares para transportar cocaína hacia Catamarca, La Rioja y Santa Fe. Los líderes viajaban como “punteros” para alertar sobre controles de Gendarmería.
La diversificación de métodos preocupa a las fuerzas federales. A principios de abril, un camión cargado con limones fue interceptado en el norte tucumano con 100 kilos de marihuana y 50 de cocaína ocultos. El transporte había partido de Colonia Santa Rosa, Salta, una zona considerada “roja” por el uso de campos frutihortícolas como pantalla para el acopio. Aunque el destino final era Mendoza, los investigadores sospechan que la parada en Tucumán buscaba reestructurar la carga.
El nuevo mapa narco confirma que la provincia dejó de ser un territorio de paso para consolidarse como un engranaje clave en la logística criminal del país.