La Cámara Federal de Casación Penal otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria al ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, quien abandonará la cárcel de Ezeiza para continuar cumpliendo en su domicilio la condena por la tragedia de Once.
La decisión fue tomada luego de que el ex funcionario sufriera un infarto el pasado 1° de abril, episodio por el cual debió ser sometido a la colocación de un stent. A partir de ese cuadro clínico, médicos y especialistas advirtieron sobre un “alto riesgo cardiovascular”, según trascendió en los informes incorporados al expediente.
De Vido, de 76 años, permanece detenido tras haber sido condenado por fraude al Estado en la causa vinculada a la tragedia ferroviaria de Once, donde fue considerado partícipe necesario.
Además del reciente infarto, el ex ministro presenta otras patologías de base, entre ellas diabetes insulinodependiente, fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial, condiciones que fueron evaluadas por la Justicia al momento de revisar su situación de detención.
La resolución de Casación revierte así la decisión previa del Tribunal Oral Federal, que había rechazado el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa de De Vido.
Los jueces Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci resolvieron anular ese fallo y autorizar que el ex funcionario continúe el cumplimiento de la condena fuera del penal.
Al mismo tiempo, la Cámara de Casación ordenó que el juez de ejecución mantenga controles periódicos sobre el estado y las condiciones del arresto domiciliario de De Vido.