En relación al mobiliario, indicaron que solicitaron al menos 100 mesas y sillas para intentar aliviar la situación, aunque remarcaron que la matrícula supera ampliamente los 1.500 alumnos solo en el nivel secundario.
Los estudiantes también recordaron que el año pasado atravesaron problemas por la falta de porteros y denunciaron episodios de robos dentro de la institución. “Tuvimos que exigir que mandaran un portero para poder venir tranquilos a clases y estudiar”, contaron.
Finalmente, cuestionaron la falta de respuestas estructurales y aseguraron que el reclamo se repite año tras año. “Todos los años tenemos que hacer sentadas, movilizaciones y expresiones artísticas para que nos escuchen y cubran necesidades básicas. Si no pueden resolver cosas esenciales, ¿hasta qué punto pueden cumplir con sus cargos?”, expresaron.