redobló la presión sobre la conducción nacional de la UCR para que cumpla de inmediato con la orden judicial que obliga a normalizar el partido en Tucumán y poner fin a la intervención partidaria.
El reclamo tomó fuerza luego de que el apoderado nacional de la UCR,
Mariano Genovesi, notificara formalmente ante el juzgado de la jueza federal
María Romilda Servini que los interventores provinciales avanzarán “en los próximos días” con la convocatoria a elecciones internas.
Sin embargo, desde el sector que lidera Romano Norri sostienen que los anuncios ya no alcanzan y reclaman hechos concretos para evitar nuevas dilaciones en el proceso electoral.
“El radicalismo tucumano necesita recuperar su institucionalidad para volver a ser una opción real de poder”, afirmó el parlamentario, quien además reclamó que el cumplimiento del fallo judicial se concrete “de manera transparente y sin más postergaciones”.
Junto al Movimiento Radical Tucumán, Romano Norri encabeza la presión interna acompañado por dirigentes como
Luis González,
Jorge Mendía,
Ariel García,
Marcelo Altamiranda, Teresita Villavicencio y
Exequiel Luna.En ese espacio aseguran que la presión política y judicial comenzó a generar resultados, aunque advierten que seguirán en estado de alerta hasta que el cronograma electoral quede oficialmente publicado.
Para el sector opositor a la intervención, la normalización de la UCR tucumana ya no depende de una decisión política de la conducción nacional, sino del cumplimiento obligatorio de una resolución judicial.