Más de 20 bodegas, reconocidos enólogos, sommeliers y especialistas de distintas regiones del país se darán cita este viernes en Tucumán durante el
2° Congreso Wine Sommelier Day, una jornada que combinará capacitación, degustaciones, intercambio profesional y celebración en torno al mundo del vino.
El encuentro, que tendrá lugar en el
Hotel República, es organizado por la sommelier y docente
Elizabeth Ávila Beltrán, integrante de la Escuela Patagónica de Sommeliers, institución que dicta la carrera en Tucumán. La propuesta se realiza en el marco del Día Internacional del Sommelier y, tras una exitosa primera edición y hoy declarada de interés turístico y cultural, regresa con una convocatoria ampliada y una agenda que busca consolidarse como una de las más importantes del sector en el norte argentino.
“Comenzamos con seis o siete bodegas y este año llegamos a veinte. Eso demuestra el crecimiento que ha tenido el evento y el interés que existe por seguir fortaleciendo la cultura del vino en Tucumán”, destacó Ávila Beltrán.
La jornada comenzará a las 9 con las acreditaciones y la apertura oficial. Uno de los momentos más esperados será el mensaje especial que brindará vía Zoom el reconocido enólogo
Ángel Mendoza, considerado una de las figuras más influyentes de la vitivinicultura argentina y un permanente impulsor de la iniciativa desde su primera edición.
La capacitación tendrá un lugar central dentro del congreso. Durante la mañana se desarrollará el curso Oratoria del Vino, a cargo del periodista y sommelier
Mariano Fresco, uno de los comunicadores más reconocidos del sector, quien llegará por primera vez a
Tucumán para compartir herramientas destinadas a mejorar la comunicación y la transmisión de la cultura vitivinícola.
Por la tarde será el turno de las exposiciones técnicas y las experiencias vinculadas a distintos proyectos productivos. Entre los disertantes estarán
Conrado Gibss, de Bodega Entrometidos; los enólogos
Luis Asmet, Joel Asmet y Paco Puga; además de la propia
Elizabeth Ávila Beltrán, quien abordará la evolución de la figura del sommelier y su rol dentro de la gastronomía, el turismo y el servicio.
Cada presentación estará acompañada por degustaciones especialmente seleccionadas para que los asistentes puedan apreciar las diferencias que generan factores como la altura, las condiciones climáticas, los suelos y las distintas técnicas de elaboración.
“El vino se entiende mucho mejor cuando uno puede escucharlo de la mano de quienes lo elaboran y, al mismo tiempo, degustarlo. Esa experiencia permite descubrir características que muchas veces pasan desapercibidas para el consumidor”, explicó la organizadora.
Más allá de las actividades técnicas, Ávila Beltrán considera que uno de los desafíos actuales es acercar el vino a nuevos públicos y derribar ciertas barreras que todavía existen alrededor de su consumo.
“Muchas personas creen que para disfrutar del vino hay que saber demasiado o haber estudiado. Nosotros trabajamos para demostrar que no es así. El sommelier debe comunicar de manera sencilla, clara y cercana, ayudando a que la gente se anime a descubrir este mundo”, sostuvo.
En ese sentido, aprovechó para aclarar una de las dudas más frecuentes relacionadas con las degustaciones profesionales. Según explicó, cuando un especialista evalúa una gran cantidad de muestras no siempre ingiere el vino.
“Cuando hay muchas muestras para catar, lo ideal es utilizar los recipientes llamados spitter. Allí se escupe el vino después de analizarlo. Podemos evaluar perfectamente si está equilibrado, si tiene complejidad aromática o cuál es su calidad sin necesidad de tragarlo”, explicó.
La referente también destacó que la formación de un sommelier va mucho más allá de conocer vinos.
“Cuando uno estudia Sommellerie aprende sobre café, té, aceite de oliva, quesos, puros, yerba mate, aguas minerales y distintos alimentos y bebidas. Es una formación muy completa que permite comprender mejor todo el universo gastronómico”, señaló.
Ávila Beltrán también destacó el crecimiento que viene registrando la actividad en Tucumán, tanto desde la producción como desde la formación profesional.
“Tucumán tiene un enorme potencial. Hay cada vez más personas interesadas en estudiar Sommellerie y más productores apostando por la calidad. Eso habla de una actividad que sigue creciendo y que tiene mucho futuro”, afirmó.
La docente también hizo hincapié en la necesidad de fortalecer la capacitación dentro del sector gastronómico, especialmente en áreas vinculadas al servicio.
“Muchas veces se pone el foco en la cocina o en el producto, pero el servicio es fundamental. Hay protocolos, formas de comunicación y conocimientos que marcan la diferencia en la experiencia que recibe el cliente”, expresó.
El cierre del 2° Congreso Wine Sommelier Day tendrá un significado especial. Lejos de terminar con la última conferencia, los participantes compartirán una cena de camaradería para brindar por el Día Internacional del Sommelier junto a productores, estudiantes, profesionales y amantes del vino.
Las inscripciones continúan abiertas y pueden realizarse a través del Instagram
@ernestinavignasyvinos o comunicándose al
381 -3157062. Los interesados podrán optar por distintas modalidades de participación que incluyen degustaciones, acceso a los espacios expositivos, copa de obsequio y cena de cierre.
Con más bodegas, nuevos expositores y una convocatoria en constante crecimiento, el 2° Congreso Wine Sommelier Day vuelve a posicionar a Tucumán como un escenario cada vez más relevante para la cultura del vino en el norte argentino. Una oportunidad para aprender, degustar y compartir experiencias junto a algunos de los protagonistas que hoy impulsan el desarrollo de la actividad vitivinícola en la región.