La resolución dejó al descubierto las dificultades del oficialismo para imponer su postura en el Senado y la necesidad de negociar consensos parlamentarios. El episodio también expuso las tensiones internas en el tratamiento de nombramientos judiciales y abrió interrogantes sobre la estrategia política hacia adelante.
El último paso corresponde ahora al presidente Javier Milei, quien deberá decidir si firma el decreto de designación de Michelli, trámite final para concretar su nombramiento.