El legislador provincial
Claudio Viña cuestionó con dureza al Gobierno de
Osvaldo Jaldo por la creación de una Sociedad Anónima Unipersonal (SAU) destinada a respaldar operaciones crediticias. Advirtió sobre el manejo de fondos públicos fuera de los controles estatales habituales, calificó la iniciativa como una posible “caja paralela” y puso en duda su necesidad en un año preelectoral. Durante su visita a
Parte de Prensa, también ratificó su alineamiento con Lisandro Catalán y anticipó una disputa electoral entre La Libertad Avanza y el oficialismo tucumano en 2027.
“¿Qué necesidad hay de que el Gobierno se meta en este camino de hacer una sociedad anónima por fuera de la estructura del Estado?”, planteó Viña sobre una iniciativa que fue aprobada por 33 votos en la Legislatura.
El legislador explicó que la SAU comenzará con un fondo de $1.000 millones para garantizar créditos y respaldar operaciones financieras. Su principal objeción es que, según advirtió, la ley no fija límites precisos para ampliar esos recursos ni establece requisitos claros para determinar quiénes podrán acceder a las garantías.
“Una vez que la creó, se genera una sociedad no controlada por ninguna ley estatal, totalmente independiente y regida por las normas del derecho privado”, sostuvo.
Viña cuestionó que el esquema quede fuera de los mecanismos habituales de fiscalización del Estado. “No interviene el Tribunal de Cuentas, no se le aplica la ley de contabilidad ni la ley de administración financiera”, afirmó.
También puso en duda la necesidad de crear una nueva estructura cuando la provincia ya cuenta con la Caja Popular de Ahorros, una entidad con 115 años de trayectoria y funciones vinculadas con la actividad financiera.
“Estamos creando un organismo que va a hacer lo mismo que puede hacer la Caja Popular y no estamos utilizando una entidad que, aparte de tener 115 años de existencia, cuesta a la provincia $220.000 millones al año”, señaló, en referencia al presupuesto con el que se mueve la institución, según sus declaraciones.
Pero su mayor cuestionamiento apuntó a la discrecionalidad con la que, a su entender, podrían administrarse los recursos y otorgarse las garantías. “No se sabe cómo va a ser su directorio, no se sabe cuántos empleados va a tener. Es una figura bastante difusa”, advirtió.
El legislador también puso el foco en el calendario electoral y en la falta de condiciones expresas para acceder a los beneficios. “Es innecesario hacerla y, segundo, es sospechoso, peligroso, curioso hacerla en un año casi electoral”, disparó.
Para Viña, el objetivo de fomentar el crédito no justifica la ausencia de reglas precisas. Propuso establecer criterios públicos de acceso, límites según la capacidad de los beneficiarios y condiciones de devolución, en lugar de dejar las decisiones sujetas a la conducción de la sociedad.
“Si yo lo saco del Estado y ya lo da un funcionario que no es estatal, sino que es privado, a discreción de su lapicero, queda bastante poco transparente”, cuestionó.
Además, recordó que el fondo se integrará con recursos del presupuesto provincial, provenientes de los impuestos que pagan los tucumanos y de la coparticipación nacional. Desde esa perspectiva, contrapuso la iniciativa con las necesidades de infraestructura que todavía tiene la provincia.
“Si la plata está sobrando, digo: bueno, muchachos, prestemos para que esto funcione. Pero hay puentes que no están hechos y ríos que no están encauzados para resistir las crecidas”, expresó.
Viña apuntó contra Jaldo y anticipó una disputa electoral decisiva
En el tramo político de la entrevista, Viña ratificó su respaldo al proyecto deLisandro Catalán y lanzó una definición directa sobre el gobernador y el exmandatario Juan Manzur, dos dirigentes centrales del peronismo tucumano.
“Seguimos acompañando el proyecto de Lisandro Catalán y de transformar Tucumán, con un cambio sustancial de lo que está haciendo hoy Jaldo y de lo que hizo Manzur, que hoy parecen adversarios, pero son más de lo mismo”, afirmó.
La frase sintetizó su posicionamiento frente al oficialismo y su apuesta por consolidar una alternativa opositora de cara a las elecciones provinciales del 9 de mayo de 2027.
Viña también se refirió a sus propias aspiraciones para la intendencia de San Miguel de Tucumán. Reconoció que le gustaría competir, aunque aclaró que no pretende condicionar su participación política a una candidatura.
“Me gustaría ser candidato a intendente, obviamente, pero nosotros nos sumamos para acompañar el proyecto, no para exigir candidaturas”, remarcó.
En la capital, respaldó a Soledad Molinuevo como candidata del espacio y anticipó una contienda polarizada entre el oficialismo tucumano y La Libertad Avanza.
“Creo que va a ser una elección de Boca-River, de blanco o negro, entre el oficialismo tucumano y La Libertad Avanza de Lisandro Catalán”, pronosticó.
El legislador también se refirió a Concepción, donde la situación del intendente Alejandro Molinuevo podría modificar el armado opositor. Según relató, el jefe municipal reconoció en otro medio que le habían ofrecido ser candidato a vicegobernador. Si esa posibilidad prospera, podría abrirse otro escenario para la definición de la candidatura a intendente en esa ciudad.
Viña reclamó que se cumplan las leyes que pueden salvar vidas
El legislador también reclamó que se aplique plenamente la legislación vinculada con la prevención de emergencias cardíacas. Como autor de la ley de desfibriladores, advirtió que todavía hay espacios de concurrencia masiva donde su implementación sería incompleta.
“La ley prevé que todo lugar público y privado de concurrencia masiva, como puede ser un banco, un shopping, una galería o un gran supermercado, debe tener desfibrilador”, explicó.
Viña destacó que estos dispositivos permiten intervenir rápidamente ante una emergencia cardíaca mientras se espera la asistencia médica. “Tiene segundos, tiene minutos para poder salvar esa situación”, remarcó.
También pidió reforzar los controles médicos preventivos en los gimnasios para evitar que personas con problemas de salud no diagnosticados se expongan a entrenamientos intensos sin una evaluación previa.
“No es una ley que busque sanciones. Busca salvar vidas”, sostuvo.
Por último, reclamó que se cumpla la normativa que promueve la difusión de la maniobra de Heimlich en bares y restaurantes, una técnica de primeros auxilios que permite actuar ante un atragantamiento.
“Todos los bares y restaurantes deberían tener el afiche de la maniobra de Heimlich. Si no la sabés hacer, en 20 o 30 segundos una persona que se atragantó con un bocado de comida puede perder la vida”, advirtió.