Tras el receso de verano, el presidente Javier Milei convocó a su mesa política para la primera reunión del año, que se realizará este viernes a las 10 en Casa Rosada. El objetivo central será afinar la estrategia para sumar respaldos a la reforma laboral, prevista para febrero en las sesiones extraordinarias del Congreso.
El encuentro estará encabezado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y contará con la participación del asesor presidencial Santiago Caputo, el presidente de Diputados Martín Menem, la senadora y jefa de bloque de La Libertad Avanza Patricia Bullrich, los ministros Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior), además del secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt. También podría sumarse el operador político Eduardo “Lule” Menem.
La reforma laboral enfrenta resistencia de la CGT y de varios gobernadores, incluso aliados, que cuestionan la modificación en el Impuesto a las Ganancias por su impacto en la coparticipación. Desde el Ejecutivo analizan ofrecer algún tipo de compensación para garantizar el apoyo de las provincias. En esa tarea trabaja Santilli, que mantiene contactos con mandatarios provinciales y este viernes recibirá al pampeano Sergio Ziliotto, quien ya anticipó sus diferencias con el proyecto.
En paralelo, el oficialismo busca ordenar la agenda legislativa y concentrar esfuerzos en la reforma laboral, dejando en suspenso la discusión sobre el Código Penal, cuya redacción se espera para febrero.
El proyecto fue diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y será revisado por el equipo técnico encabezado por la abogada Josefina Tajes, cercana a Bullrich. La intención es evaluar propuestas de la oposición dialoguista y ajustar el texto para lograr la mayoría necesaria en el Senado.
Además de la reforma laboral, el Gobierno mantiene en agenda la Ley de Glaciares, reclamada por varias provincias. Sin embargo, voces internas reconocen que la ambición legislativa se ha reducido y adaptado a las condiciones políticas actuales, priorizando objetivos alcanzables como la aprobación del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal.
Con esta reunión, la administración libertaria busca retomar el ritmo político y consolidar apoyos para una de las reformas más sensibles de su gestión.