La defensa de Cristina Fernández de Kirchner, condenada a seis años de prisión por administración fraudulenta en la causa Vialidad, presentó un nuevo pedido ante la Cámara Federal de Casación Penal para que se le retire la tobillera electrónica y se revoquen las restricciones impuestas a las visitas y al acceso diario a la terraza de su domicilio en San José 1111.
Los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy argumentaron que la ex mandataria “dio estricto cumplimiento a todas las obligaciones impuestas, jamás se ausentó de su domicilio y siempre utilizó el dispositivo electrónico”. Además, cuestionaron las limitaciones fijadas por el Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) tras la polémica reunión con nueve economistas en noviembre pasado, que redujo las visitas a dos días por semana, con un máximo de tres personas y un límite de dos horas.
El fiscal ante Casación, Mario Villar, dictaminó que los recursos deben ser rechazados y que se mantengan las condiciones establecidas por el TOF2. La decisión final quedará en manos de la Sala IV de Casación, integrada por los jueces Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña. Los dos últimos ya habían rechazado planteos similares en resoluciones anteriores.
La defensa también cuestionó la restricción de dos horas diarias para acceder a la terraza, calificándola como un “castigo adicional y arbitrario”. “No existe norma que faculte a los jueces a disponer en qué días y horarios una persona bajo prisión domiciliaria puede acceder al patio o terraza de su domicilio”, sostuvieron los letrados.
En relación a la tobillera, remarcaron que Cristina cuenta con custodia policial permanente en la puerta de su domicilio, lo que “torna imposible cualquier intento de fuga”. Según el escrito, “a esta altura el uso de una tobillera electrónica carece de fundamento fáctico y jurídico”.
Con los planteos de la defensa y el dictamen fiscal ya presentados, la Sala IV de Casación quedó en condiciones de resolver sobre las condiciones de detención de la ex presidenta.