La ministra fue categórica respecto a la postura oficial: “No vamos a dejar entrar chicos que no estén en buenas condiciones de salud, pensamos que es un respeto por la escuela”. La medida busca garantizar que los estudiantes lleguen en condiciones adecuadas y preservar el entorno educativo.
Montaldo enmarcó la decisión en una política de bienestar estudiantil: “Creo que tenemos que cuidar la salud de los chicos, queremos una juventud sana”. El planteo combina controles institucionales, acciones preventivas y comunicación hacia las familias, con el objetivo de reducir riesgos asociados a la celebración del UPD.
La aplicación de estas restricciones durante el inicio del ciclo lectivo será seguida de cerca por la comunidad educativa y podría marcar un precedente en la gestión de eventos estudiantiles en la provincia.