Las distribuidoras Edenor y Edesur aplicarán nuevos valores en cargos fijos y variables. En el área de Edesur, un usuario residencial de altos ingresos enfrentará un cargo fijo de $1.393,73 para consumos básicos. En paralelo, AySA completará el último tramo de la actualización tarifaria del 4%, llevando el costo promedio del servicio a $23.648,56.
El sector de la salud privada implementará su cuarto ajuste anual, con un incremento del 2,9% en las cuotas, vinculado a la inflación de febrero. Empresas como OSDE, Galeno, Swiss Medical y Omint aplicarán la suba, mientras que el Hospital Italiano ajustará un 2,7%.
Aunque la Ley de Alquileres fue derogada en diciembre de 2023, aún existen contratos vigentes bajo esa normativa. Los inquilinos que deban cumplir con la actualización anual enfrentarán un aumento del 33,3% por aplicación del Índice de Contratos de Locación (ICL). En casos concretos, un alquiler de $600.000 en un tres ambientes pasará a $799.800 bajo ese esquema. Los contratos posteriores al DNU tendrán ajustes más frecuentes: 6,2% trimestral, 8,5% cuatrimestral o 12,5% semestral, con acumulación progresiva.
La nafta súper en CABA superó por primera vez los $2.000 por litro en algunas estaciones, y su evolución dependerá del precio internacional del crudo.
El inicio de abril confirma la tendencia de aceleración en los precios de servicios básicos y privados, consolidando una presión directa sobre el poder adquisitivo de los hogares en un contexto de inflación persistente.