Las principales consultoras privadas estiman que la inflación de marzo se ubicará en una franja de entre 2,8% y 3,2%, impulsada por el fuerte incremento en combustibles y los aumentos estacionales vinculados al inicio de clases y al cambio de temporada en indumentaria.
El dato oficial será publicado por el Indec el próximo 14 de abril, pero de confirmarse el extremo superior del rango, sería el primer índice que comienza con “3” en la gestión de Javier Milei desde marzo del año pasado, cuando alcanzó el 3,7%.
Durante las primeras tres semanas de marzo, la nafta aumentó un 19%, lo que aportaría entre 0,4 y 0,6 puntos porcentuales al IPC. Los economistas advierten que el impacto se trasladará también a abril, sumado al efecto en costos logísticos que repercuten en otros precios.
Estacionalidad: educación e indumentaria
El rubro Educación, que concentra gran parte de su ajuste anual en marzo, y el de Indumentaria, por el lanzamiento de la temporada otoño-invierno, fueron determinantes en la suba.
EcoGo (Sebastián Menescaldi): proyecta un 3%, con impulso en educación, transporte y comunicaciones.
Fundación Libertad y Progreso (Aldo Abram): estima entre 2,9% y 3%, destacando el salto de la tercera semana por los combustibles.
LCG (Melisa Sala): ubica el IPC entre 2,8% y 2,9%, con la guerra en Medio Oriente como factor clave.
Abeceb (Elisabet Bacigalupo): calcula entre 3,1% y 3,2%, corrigiendo al alza por el “shock petrolero” y alimentos como carnes y lácteos.
Empiria (Mateo Borenstein): proyecta 3,2%, impulsado por cuotas escolares y tarifas, aunque la inflación núcleo rondaría el 2,3%.
Equilibra (Lorenzo Sigaut Gravina): anticipa que el dato “empezará con 3”, atribuido al inicio de clases, tarifas y el conflicto internacional.
El panorama confirma que la desinflación enfrenta un freno, con marzo marcado por factores externos y estacionales que presionan sobre el costo de vida.