Las personas jóvenes aparecen como uno de los grupos más afectados por la precarización laboral. En los menores de 29 años, y también en los mayores de 65, casi seis de cada diez trabajadores se encuentran en condiciones de informalidad.
Por franja etaria, el impacto es especialmente alto en mujeres jóvenes: el grupo de 18 a 20 años concentra el 59,7% del total de trabajadoras informales. En el extremo opuesto, las mujeres de 65 años y más alcanzan el 61,6% dentro de esa categoría.
Entre los varones, los menores de 29 años representan el 57,3% de los trabajadores informales, lo que confirma las dificultades de acceso al empleo registrado en los primeros años de vida laboral.
La evolución reciente muestra que la informalidad comenzó en 41,4% a fines de 2023, bajó levemente a 40,8% en el primer trimestre de 2024, pero luego volvió a crecer y se mantuvo en torno al 43% durante gran parte de 2025, consolidando un escenario de estancamiento en el mercado laboral formal.