El informe destacó que, pese al proceso de contracción iniciado en agosto de 2024, la cantidad de efectivo en la economía continúa siendo significativa. El valor promedio ponderado del total de billetes se duplicó desde julio de 2024, aunque todavía se ubica un 47% por debajo de los niveles de hace 15 años.
Perspectivas
ADEBA señaló que la evolución del circulante seguirá siendo una variable clave para monitorear la liquidez del sistema y el proceso de remonetización que espera el Gobierno. El uso persistente de dinero físico en ciertos segmentos, en paralelo con la transición hacia medios de pago digitales, refleja la inercia inflacionaria y la necesidad de ajustar la política monetaria a las nuevas condiciones de la economía.