Durante un webinar organizado por Surtidores, Martínez explicó que la diferencia de precios entre el GNC y la nafta volvió a ensancharse, lo que revaloriza la red instalada en el país. Además, destacó avances en infraestructura para transporte pesado: “Ya existen 278 estaciones habilitadas para camiones y flotas, con corredores que en varias regiones tienen distancias promedio menores a 100 kilómetros entre puntos de carga”. ENARGAS proyecta que la red podría alcanzar 540 estaciones en un plazo razonable.
El presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de Rosario (CESGAR), Juan Manuel Rumin, subrayó la importancia de la nueva normativa energética. “El sinceramiento del origen de la inyección de gas para cada área debería traducirse en valores más estables y homogéneos en todo el país”, afirmó, en referencia a las resoluciones 66 de la Secretaría de Energía y 409 de ENARGAS.
Por su parte, Luis María Navas, gerente de Legales de CONTEGAS, destacó que el sector entra en una etapa distinta: “Con respecto a años pasados, la previsibilidad que hay en este momento podríamos decir que es óptima”. Sin embargo, advirtió que la armonización de exigencias técnicas entre distribuidoras será clave para evitar demoras en inversiones y garantizar un servicio eficiente.
El crecimiento coincide con la renovación de contratos de suministro, que vencieron el 30 de abril. Para los operadores, el nuevo marco regulatorio y la expansión hacia el transporte pesado representan una oportunidad para recuperar consumidores y consolidar al GNC como alternativa competitiva en el mercado energético argentino.