La federación aclaró que el paro no se limitará al cese de tareas: habrá jornadas de protesta activa, clases públicas y movilizaciones en los ingresos de las casas de altos estudios. Además, el viernes 22 de mayo se presentará un nuevo frente educativo en el Cabildo de Buenos Aires para relanzar la visibilización del conflicto.
El escenario se torna más complejo hacia la segunda mitad del año. Seccionales docentes ya evalúan medidas más drásticas, como la suspensión de evaluaciones y un paro por tiempo indeterminado en el inicio del segundo cuatrimestre, iniciativa que será debatida el 5 de junio en una nueva cumbre gremial.
El trasfondo del conflicto es el deterioro salarial: sin paritarias formales desde octubre de 2024, la CONADU denuncia una pérdida del 34% del poder adquisitivo entre el inicio de la gestión de Javier Milei y enero de 2026. A comienzos de este año, un profesor universitario con dedicación simple y diez años de antigüedad percibió un sueldo bruto de apenas $305.604. “El ánimo es recontra difícil en este momento. Estamos cobrando la mitad de lo que deberíamos cobrar”, advirtió Clara Chevalier, secretaria general de la CONADU, quien sostuvo que la paciencia de las bases llegó a su límite tras el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario.