A ese escenario se sumaron versiones sobre diferencias internas dentro del plantel. Según trascendió, algunos referentes habrían expresado su desacuerdo con determinados planteos futbolísticos y decisiones del cuerpo técnico. La situación habría profundizado un clima de incomodidad que venía creciendo desde hacía varias fechas.
Con este panorama, la dirigencia encabezada por
Oscar Mirkin resolvió avanzar con un cambio de conducción técnica en un momento clave de la temporada, buscando descomprimir el ambiente y recuperar la competitividad de un equipo que todavía se mantiene en la pelea, pero que necesita reencontrarse con una identidad futbolística clara.
Mientras se inicia la búsqueda del nuevo entrenador, la conducción del plantel quedará en manos de
Hernán de Camilo, quien asumirá de manera interina y será el encargado de dirigir al equipo en el próximo compromiso frente a Colegiales, previsto para el sábado a las 15 en Buenos Aires.
La misión del cuerpo técnico provisional será intentar recuperar la confianza de un grupo golpeado por los resultados y devolverle estabilidad a un equipo que aún conserva intacto su gran objetivo de la temporada: luchar por el ascenso a la máxima categoría.
La salida de Yllana marca el cierre de una apuesta que no logró cumplir las expectativas generadas a su llegada. Ahora, San Martín abre una nueva etapa y se enfrenta a una decisión determinante: elegir al entrenador que tenga la capacidad de reconstruir el rumbo futbolístico del equipo y sostener vivo el sueño de regresar a Primera División.