Su mandato debía concluir en 2028. Ahora, la Presidencia queda en manos del vicepresidente Pedro Alliana, quien se prepara para prestar juramento y completar el período constitucional.
La historia paraguaya registra un antecedente inevitable: Fernando Lugo también fue destituido mediante un juicio político acelerado en junio de 2012. Sin embargo, esta nueva crisis tiene un componente financiero de enorme impacto, con millones de ahorristas afectados y una investigación que alcanza a figuras centrales del poder político.
Peña no consiguió salir mediante una renuncia, perdió el respaldo de su propio mentor y terminó destituido por el Senado. El derrumbe de Ueno Bank dejó de ser solamente una crisis bancaria: se convirtió en el escándalo que hizo estallar al Gobierno paraguayo.