Según fuentes cercanas al mercado, el interés por vender obedece a varios factores. Entre ellos, el desafío de sostener rentabilidad en un contexto económico volátil, la creciente competencia de cadenas locales y la necesidad del grupo de enfocarse en unidades más rentables o estratégicas a nivel global. Además, el negocio minorista en Argentina demanda una gestión intensiva, con alta exposición regulatoria, sindical y cambiaria.
El proceso, aún preliminar, contempla conversaciones con actores del sector y fondos interesados en expandir su presencia en el mercado argentino. En paralelo, se discuten fórmulas de continuidad operativa que garanticen la estabilidad laboral y el abastecimiento.