La crisis forestal en la Argentina se profundiza y golpea con mayor fuerza al norte del país. Según el último relevamiento de Greenpeace, basado en imágenes satelitales, durante 2025 se perdieron 210.702 hectáreas de bosque nativo, un 40% más que el año anterior.
El informe titulado “Deforestación en el norte de la Argentina” señala que los desmontes se concentraron en Santiago del Estero (51.149 hectáreas), Chaco (16.872), Salta (15.129) y Formosa (11.054). A esto se suman los incendios forestales, que arrasaron 116.498 hectáreas, con el 45% de esa superficie en Santiago del Estero.
“Argentina está entre los 15 países con mayor pérdida de bosques en el mundo. La deforestación genera pérdida de biodiversidad, contribuye al cambio climático, provoca inundaciones y afecta recursos esenciales como alimentos, madera y plantas medicinales. Además, en muchos casos implica el desplazamiento de comunidades campesinas e indígenas”, advirtió Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.
El especialista cuestionó los intentos de flexibilizar la Ley de Bosques y la Ley de Glaciares, al considerar que sería “una medida grave frente al actual escenario ambiental”. Recordó que Argentina se comprometió en la COP26 de 2021 a alcanzar la deforestación cero para 2030, aunque las cifras actuales muestran que la meta está lejos de cumplirse.
En Santiago del Estero, el panorama es aún más crítico: el 80% de los desmontes detectados en 2025 fueron ilegales, realizados en zonas protegidas por la normativa vigente.
El informe refleja que la expansión de la frontera agropecuaria —principalmente para ganadería y soja transgénica destinada a la exportación— junto con los incendios forestales, son los motores de una pérdida que amenaza la biodiversidad y los recursos naturales del país.