Tucumán quedará prácticamente paralizada este jueves. La seccional local de la Unión Tranviarios Automotor (
UTA) confirmó su adhesión al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y no habrá colectivos en toda la provincia durante 24 horas, desde las 0. La decisión afectará al transporte urbano, interurbano y de larga distancia, dejando sin servicio a miles de usuarios que dependen diariamente del sistema público para trabajar, estudiar o realizar trámites.
La confirmación llegó tras la reunión del consejo directivo nacional del gremio en Buenos Aires. Pablo Gutiérrez, secretario gremial de UTA Tucumán, informó que el secretario general nacional, César González, comunicó oficialmente el acatamiento total a la medida. La modalidad será sin concurrencia a los lugares de trabajo, lo que implica paralización absoluta de los servicios en todo el país, incluidos combis y subterráneos.
El paro se da en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, que será debatida en la Cámara de Diputados de la Nación. Desde el gremio sostienen que los cambios propuestos en la Ley de Contrato de Trabajo representan un retroceso que afecta derechos históricos vinculados a licencias, vacaciones, enfermedades y banco de horas. “Es por 24 horas, a partir de las 0 de este jueves, sin concurrencia a los lugares de trabajo”, ratificó Gutiérrez, y aclaró que en Tucumán no habrá movilización, pero sí acatamiento pleno.
La conducción nacional de UTA advirtió que la convocatoria no responde a reclamos sectoriales aislados, sino a una defensa integral de las condiciones laborales frente a un escenario que consideran crítico para el mundo del trabajo. En ese marco, el transporte se convierte en uno de los ejes más sensibles de la protesta, por el impacto directo que tiene en la vida cotidiana.
En Tucumán, donde el colectivo es el principal medio de movilidad, la medida tendrá consecuencias inmediatas. La adhesión de otros gremios del sector anticipa también menor disponibilidad de taxis y remises, lo que podría generar complicaciones adicionales en una jornada que ya se prevé compleja.
El paro general vuelve a tensar la relación entre el Gobierno nacional y el movimiento obrero en un contexto de fuerte debate político y social. Mientras en el Congreso se discutirá el alcance de la reforma laboral, en las calles el impacto será tangible: sin colectivos y con servicios resentidos, la provincia sentirá con fuerza una protesta que promete marcar un nuevo capítulo en la confrontación sindical a nivel nacional.