El proyecto no salió intacto: la eliminación del artículo 44 —que recortaba licencias por enfermedad y accidentes— obligará a que el texto vuelva al Senado para su aprobación final. Ese punto fue uno de los más cuestionados durante el debate y su supresión evidenció la presión política y social que rodeó la votación.
Fuera del Congreso, manifestantes se enfrentaron con fuerzas de seguridad en medio de un operativo que buscó contener las protestas. Dentro del recinto, diputados opositores exhibieron cadenas como símbolo de lo que consideran una pérdida de garantías para los trabajadores.
El Senado tendrá ahora la última palabra en una definición contrarreloj, con el calendario legislativo como telón de fondo. Mientras el oficialismo busca convertir la reforma en ley en los próximos días, sindicatos y sectores opositores ya anticipan movilizaciones y posibles judicializaciones. La votación fue apenas el primer round de una disputa que promete escalar.