La igualdad llegó a los 56 minutos, cuando Casemiro apareció por el segundo palo para conectar de cabeza un preciso centro y marcar el 1-1. El tanto fue revisado y convalidado por el VAR.
A partir de ese momento, el dominio brasileño fue absoluto. Vinícius Júnior estrelló un remate en el palo, Gabriel Martinelli desperdició una ocasión clara y Japón prácticamente no volvió a inquietar a Alisson, refugiándose cada vez más cerca de su área.
Cuando el alargue parecía inevitable, Brasil encontró el premio a su insistencia. Ya en el quinto minuto del tiempo añadido, Bruno Guimarães filtró un gran pase para Martinelli, que controló dentro del área y definió con categoría al segundo palo para desatar el festejo y sellar el 2-1 definitivo.
Con una remontada sufrida pero merecida, la Canarinha se metió entre los 16 mejores del Mundial 2026 y en los octavos de final enfrentará al vencedor del cruce entre Noruega y Costa de Marfil.