Durante 2025, un total de 153.847 trabajadores registrados que fueron despedidos sin causa atribuible al empleado iniciaron el cobro del seguro de desempleo o Prestación por Desempleo, según datos oficiales de la Seguridad Social. La cifra refleja un incremento sostenido de la asistencia estatal y alcanzó en diciembre el registro mensual más alto del año, con 103.654 beneficiarios percibiendo un pago promedio de $276.944.
La industria manufacturera concentró la mayor cantidad de casos, con 36.648 despidos, seguida por el comercio con 32.630 y la construcción con 25.311.
En términos territoriales, la mayor incidencia se registró en la provincia de Buenos Aires, con 44.145 beneficiarios. Le siguieron Córdoba (7.825), Santa Fe (7.675) y la Ciudad de Buenos Aires (6.720).
La normativa vigente establece que tienen derecho a esta asistencia quienes hayan estado en relación de dependencia bajo la Ley 24.013 y sufran un cese laboral por causas externas. Entre los requisitos figura haber trabajado al menos 6 meses con aportes en los últimos 3 años previos al despido.
El beneficio se extiende hasta 12 meses, durante los cuales los beneficiarios mantienen la obra social, las asignaciones familiares y el cómputo de antigüedad para la jubilación. El esquema de pagos es descendente:
Primeros 4 meses: 100% del monto.
Del quinto al octavo: 80%.
Del noveno al duodécimo: 70%.
Según lo dispuesto por el Consejo del Salario Mínimo en 2023, la prestación debe ser equivalente al 75% de la mejor remuneración mensual, normal y habitual de los seis meses anteriores al cese. En ningún caso puede ser inferior al 50% del Salario Mínimo Vital y Móvil vigente ni superior al 100%.
El aumento de beneficiarios refleja el impacto del desempleo en sectores clave de la economía y la creciente presión sobre los ingresos familiares.