La Justicia de Tucumán iniciará este lunes el juicio por el asesinato de Paulina Alejandra Lebbos, ocurrido en febrero de 2006. En el banquillo estarán su ex pareja, César Soto, acusado de homicidio, y Sergio Kaleñuk, imputado por encubrimiento. El debate será llevado adelante por los jueces Gustavo Romagnoli, Luis Morales Lezica y Fabián Fradejas, con la acusación a cargo del fiscal Carlos Sale.
Según la acusación, Paulina desapareció la madrugada del 26 de febrero de 2006 tras salir con amigos y dirigirse al domicilio de Soto, con quien tenía una hija en común. Allí se habría producido una discusión que terminó con su muerte por asfixia. El cuerpo fue hallado el 11 de marzo a la vera de la ruta 341.
El fiscal sostiene que Soto fue el responsable directo y que luego se desplegó una maniobra de encubrimiento. En ese contexto aparece Kaleñuk, acusado de haber colaborado en el traslado del cuerpo y en garantizar la impunidad.
El juicio contará con 75 testigos, entre ellos ex funcionarios policiales y civiles ya condenados en procesos anteriores por encubrimiento. La fiscalía buscará sostener su hipótesis con pericias forenses, cruces de celulares y testimonios que ubican a Paulina en contacto con Soto en las horas previas a su desaparición.
El teléfono de la joven, nunca encontrado, y los registros de los acusados son piezas clave. También se suman antecedentes de violencia en la relación y contradicciones en las declaraciones de los imputados.
La causa Lebbos ya tuvo tres juicios anteriores que derivaron en condenas por encubrimiento contra policías y funcionarios, pero nunca se había debatido en un tribunal la responsabilidad directa por el homicidio. Por eso, este cuarto juicio es considerado uno de los más trascendentes en la historia judicial reciente de Tucumán.
Si la hipótesis fiscal logra sostenerse, el tribunal tendrá la posibilidad de establecer por primera vez una responsabilidad penal directa por el crimen que conmocionó a la provincia hace dos décadas.